martes, 13 de octubre de 2009

Los saberes de mis estudiantes

Después de realizar la bitácora de respuestas con mis alumnos de TICS, obtuve el siguiente diagnostico: el 97% de los alumnos que emplean el Internet como reservorio es decir para bajar y coleccionar música, vídeos, imágenes, mientras que el 93% como un espacio de comunicación social, en el cual se pueden comunicar con amigos y familiares de corta o larga distancia, a través del chat y el uso de los foros, descarga de programas y búsqueda de artículos deportivos y moda.
Los alumnos que utilizan Internet como reservorio, manifiestan que los usan para apoyarse en la obtención de información para las tareas y dudas que surgen en sus materias, descargan programas dentro de ellos juegos para su entretenimiento y diversión. Aquellos que utilizan Internet como espacio social les sirve para estar comunicados de manera rápida y económica. El resto de los alumnos que no utilizan el Internet, son aquellos que no cuentan con un equipo de computo o que en sus localidades se requiera de una renta para este servicio lo cual les resulta un poco costoso.
Derivado de estos resultados se requiere dedicar mas tiempo en la clase y extra clase para fomentar el uso de las tecnologías, acudiendo a los foros de conocimientos, tecnologicos, creación de su propio blog, de una Web Quest, entre otros.
Como docentes en ocasiones tropezamos con alumnos que superan nuestros conocimientos, es decir están mas actualizados, son mas creativos y se interesan por las novedades tecnológicas o profundizar en las ciencias.
Ustedes que opinan?
Reciban un afectuoso saludo

Mi confrontación con la docencia

En mi familia solo un hermano es docente y desempeñado cargos administrativos, de los demás ninguno, dentro de mis inquietudes era ser maestro de nivel medio superior, la decisión de elegir mi profesión fue porque me llamaba la atención el uso de las computadoras, escuchaba que era una carrera que se aplicaba en diferentes ámbitos laborales y lo podía relacionar con la administración, la docencia y las tecnologías.
Al egresar de la Universidad tuve la oportunidad de integrarme al CBTIS No. 93, donde laboro actualmente, con una contratación de administrativo, sin embargo, por mi perfil me invitaron a apoyar en las necesidades docentes, considere que mis conocimientos los podía ejercer en el aula y decidí hacerlo; al principio fue muy difícil porque no tenia experiencia frente a grupo, fue así que conocí el valor de ser docente.
Mi mayor satisfacción es formar jóvenes, cimentándolos en valores, construyendo amplios conocimientos, con la seguridad de continuar al nivel superior, ver como mis alumnos continúan preparándose.
Lo que me desmotiva en algunos jóvenes es la falta de interés en estudiar e investigar, porque están influenciados por los malos hábitos e inclusive vicios. Por otro lado, el no contar con una clave docente y que en mi plantel se ignore el trabajo que he desempeñado.
Saludos a todos.
Rosa Elvira

Mi aventura de ser docente

Me hizo recordar mi primer día frente a grupo, realmente fue difícil, puesto que no contaba con una verdadera vocación, pero tenía los deseos de hacerlo. Comprendo claramente por que se aprende por ensayo y por error.
A pesar que mis clases las preparaba con tiempo y que dominara los temas, no dejaba de sentir inseguridad, poco a poco fui sintiendo más confianza con 65 pensamientos diferentes; es claro que el profesor novato, actúa de una misma manera, tímida e insegura y a medida que pasa el tiempo se va logrando esa seguridad, confianza y amor al trabajo.
En ocasiones los aprendido en la universidad poco se aplica en la materia que impartimos, para ello es necesario prepararse y lograr que los alumnos se integren sin olvidar a aquellos que no se encuentran motivados.
Cada vez estoy convencida que no terminamos de aprender la docencia si que es una aventura para los que no iniciamos con la vocación de ser lo, esta labor requiere de constancia, dedicación, actualización, mostrar interés por los alumnos, aplicar estrategias de aprendizaje, entre otras cosas. Las dificultades que nos encontramos en gran parte, las podemos solucionar con nuestra actitud, estado de ánimo, tono de voz o gesticulaciones y que en el futuro se vayan subsanando aquellas que sean por falta de recursos.
Algunas personas menosprecian esta labor, ya que lo ven desde el punto de vista económico y no se dan cuenta de la noble tarea que es, no se ponen a pensar ¿Quien los formo?, ¿Quien forma a sus hijos?, ¿Cuánto tiempo dedicamos en preparar clase?, asistir a las actualizaciones, etc.
Compañeros reciban un afectuoso saludo.
Rosa Elvira